
Café D’ Wasi: La casa del café en la Ciudad Imperial
John Carrasco Cárdenas es parte de la generación de adolescentes del distrito cusqueño de Santa Teresa que vio a su pueblo desaparecer bajo del lodo. En 1998 un alud arrasó con la mayoría de casas de esta localidad de la provincia de La Convención, por lo que muchos se vieron forzados a vivir en las fincas de café que se salvaron. Fue así como nació en ellos el amor por su café. A 21 años de esa tragedia, Santa Teresa modela su futuro como zona productora de cafés de especialidad. De allí procede el café de Dwight Aguilar que Taza de Excelencia proclamó como el mejor del país el año pasado.
Por la situación que enfrentó de Santa Teresa, los padres de John no querían que se dedicara al café. Lo enviaron a estudiar fuera pero como el dinero no alcanzaba él se puso a trabajar como comerciante. Vendía celulares y no le iba mal, pero no se sentía satisfecho. «Pensaba en hacer algo que le diera sentido a mi vida y siempre pensaba en el café de mi familia», cuenta John. En el 2002 empezó a vender ese café en ferias en Cusco.
En el 2005 creó junto a su padre la marca de café D’Wasi. «Queríamos un nombre que transmitiera la idea de que el café provenía de nuestra casa, entre montañas y ríos, cerca de Machu Picchu y Choquequirao«, refiere. Wasi en quechua significa casa. En el 2011, John se entrenó en catación y tostado de cafés especiales para mejorar el manejo de cafés que se hacía en la finca de su padre.
Dos años después, cuando participaba en la ExpoAlimentaria, empezó a soñar con una cafetería propia al ver a los baristas hacer arte latte y espressos. «Giovanna Villegas me pidió mi café para hacer un espresso y creo que, cuando probé esa esencia dulce y concentrada que provenía de mi café, allí empezó el sueño de la cafetería», cuenta.
El 29 de diciembre del 2015 abrió Café D’Wasi en la calle Heladeros. Fue una de las primeras cafeterías de especialidad de la Ciudad Imperial. En estos años se ha convertido en una suerte de embajador del café peruano en Cusco, pues muchos de los turistas que llegan a su cafetería desconocen que el Perú sea productor de café. También ha visto como se va generando cultura cafetera en los mismos cusqueños. «Ahora ya vienen a comprar café para tomar en casa», destaca. Asimismo junto a su padre ha tecnificado la producción de su café, con secador solar y proceso de doble fermentación. Además cuentan con gesha y catimor en sus cultivos.
En la carta de Café D’Wasi se ofrecen bebidas en base a espresso y café en diversos métodos de extracción artesanal. Para ello cuenta con los cafés que producen Timoteo Aguilar, Wilber Cusihualpa, Dwight Aguilar y Celestino Carrasco. Los turistas suelen pedir Chemex, Aeropress y cold brew, mientras que los nacionales optan por el capuchino y la esencia del tradicional gota a gota. El pan y los postres son preparados por Esmeralda, su esposa.
Tiene dos presentaciones de café para la venta: Café Gourmet y Café D’Wasi Tradición que se producen entre los 1500 a 2300 metros sobre el nivel del mar en Santa Teresa, Quillabamba.
Entre sus proyectos más próximos están la creación de un centro de interpretación del café en Santa Teresa donde se realicen capacitaciones en cata y barismo para que los caficultores de este distrito mejoren su producción de café y sigan la senda marcada por una generación que se fortaleció emergiendo de las máximas dificultades.
Publicado por: Norka Peralta
FUENTE: Gracias cafelab.pe por su entrevista.